Frase de la Semana

"Maestro, ¿qué hacía antes de iluminarse?
Acarreaba agua y cortaba leña.
¿Y cuando comenzó el sendero del Zen?
Allí, el acarrear agua y cortar leña ya no significaban nada.
Y ahora, ya iluminado, ¿qué hace?
¡Acarrear agua y cortar leña!".


miércoles, 13 de mayo de 2009

Observándome

Dentro del proceso de formación como Coach Ontológico, cuento con la compañía y guía de un Coach Personal, pues lo primero que se enseña, es que nadie puede hacer Coaching si no sido "coacheado" antes, así es que en estos momentos, soy un "Coachee".

En la reunión con mi Coach, junto con partir muchas experiencias, todas ellas bastantes intensas, al final, en desafío que me dio, fue comenzar a observarme, a mirar y apreciar el tipo de Observador que soy: mí Observador.


La verdad, es que no es una tarea tan fácil, pues involucra mucho tener que tomar conciencia del cuerpo, las emociones y los pensamientos: Cuerpo, Emociones y Mente, los componentes de un Observador.


Es darse cuenta de cosas que uno tiene y que no sabía que tenía, como otras que sabía que tenía, pero que no las quería ver, por miedo, vergüenza, rabia, por "gil".


Es ir directo al encuentro del GPS Interior que me (nos) ha enseñado Ignacio Fernández, tomar consciencia de él, dejarse guíar por él.


Es tomar una mirada apreciativa, observado con otra perspectiva, sin enjuiciarse, sin castigarse, sin vanagloriarse. Es mirarse a uno mismo de modo de comenzar a ver y sentir que existen nuevas posibilidades para mí mismo, y desde mi nuevo Observador, ofrecer nuevas posibilidades a otros, que creo que es lo más notable de todo esto: el servir a los demás.
Es cambiar mi Observador actual, por uno distinto, con mayores aporte que hacer a la humanidad.


4 comentarios:

Maria Paz dijo...

¡Qué hermoso! Ojalá todos tuviéramos la valentía de tomar o emprender un proceso como éste, y la valentía para compartirlo con nosotros.

Romi Matiesen dijo...

Sin palabras...

Ignacio Fernández dijo...

¡Qué belleza! Observarte sin juicios, mirándote para redistinguirte, redescubrirte y poder ver muchas de las cosas que uno no ve de si mismo. Insisto que sin juicios, siendo tierno y amoroso testigo de uno mismo. Observar la obra de arte en que te estás convirtiendo.

Rodrigo Silva Ortúzar dijo...

Gracias Ignacio por tus palabras y consejos.
Me ha sido difícil el tema de no enjuiciarme, pero estoy en eso.
Un abrazo.